El espíritu de paz de la Navidad se vio empañado este 14 de diciembre en la provincia de Java Occidental, Indonesia. Lo que debió ser un domingo de cánticos y alegría, se convirtió en una escena de tensión y confrontación.
Según reporta Morning Star News, miembros de la Iglesia Cristiana Batak Protestante (HKBP) se encontraron con una barrera inesperada: decenas de personas formaron una cadena humana para impedirles el acceso a su puesto de oración cerca del complejo de viviendas Green Cikarang.
Entre gritos y empujones
Los videos que circulan en redes sociales son impactantes. En ellos se observa a hombres y mujeres tomados de la mano, bloqueando el paso y lanzando comentarios contra los cristianos mientras la policía local observaba la escena sin intervenir inicialmente. En medio de los forcejeos, se escucha a un fiel clamar: "Solo queremos adorar en paz, no tenemos intención de molestar a nadie".
Un conflicto que viene de atrás
Este no fue un incidente aislado. La iglesia ha usado este sitio para sus servicios durante siete años, pero en las últimas tres semanas han sido bloqueados sistemáticamente. Los manifestantes alegan el rechazo a construcciones que consideran ilegales, aunque activistas de derechos humanos en Indonesia denuncian que se trata de pura persecución religiosa.
¿Hay esperanza de solución?
Tras el incidente, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Indonesia intervino para mediar entre ambas partes. Se llegó a un acuerdo temporal para que la congregación pueda celebrar sus servicios de Navidad en una oficina oficial del Foro de Armonía Interreligiosa.
Sin embargo, el clima sigue siendo tenso. Activistas locales han calificado el 2025 como uno de los peores años para la tolerancia religiosa en la historia de Indonesia, recordando que los cristianos no son "ciudadanos de segunda clase" y tienen el mismo derecho a adorar que cualquier otra persona.