Hace 207 años: Un órgano roto nos regaló la canción más famosa de la Navidad ‘Noche de Paz’
¿Te imaginas una Nochebuena sin música? Eso fue lo que casi le pasa a una pequeña iglesia en los Alpes hace más de dos siglos. Pero la solución de emergencia de un joven sacerdote y un maestro de escuela se convirtió en el himno de paz más cantado de la historia.
Por Administrador
Publicado en 24/12/2025 08:09 • Actualizado 24/12/2025 08:15
Es la tarde del 24 de diciembre de 1818. Estamos en Oberndorf, una pequeña aldea en las montañas de Austria. Hace frío, hay nieve, y el joven sacerdote Joseph Mohr tiene un problema grave: el órgano de la iglesia de San Nicolás se ha roto.
La leyenda cuenta que unos ratones hambrientos royeron los fuelles, aunque otros dicen que fue la humedad del río. Lo cierto es que, a pocas horas de la Misa del Gallo, no había música. Y una Navidad sin música parecía una tragedia.
Una solución desesperada
Mohr no se rindió. Recordó un poema sencillo que había escrito dos años antes, cuando caminaba por el bosque. Corrió a buscar a su amigo, Franz Xaver Gruber, el maestro de la escuela local y organista, y le hizo un pedido inusual: "Franz, compón una melodía para este poema, pero hazlo para guitarra".
En aquella época, tocar la guitarra en la iglesia era casi un escándalo; se consideraba un instrumento de tabernas. Pero no tenían opción. En pocas horas, Gruber creó una melodía dulce y simple, pensada para ser tarareada fácilmente.
El estreno que cambió el mundo
Esa noche, en una iglesia iluminada solo por velas, Mohr (con su guitarra) y Gruber cantaron por primera vez "Stille Nacht, heilige Nacht" (Noche de Paz, Noche de Amor). No hubo orquesta, ni grandes coros. Solo dos voces y una guitarra vieja. La congregación quedó maravillada por la paz que transmitía esa canción de cuna al Niño Dios.
De los Alpes al Mundo
Lo que ellos pensaron que sería una canción para "salir del paso" una sola noche, se convirtió en un fenómeno mundial.
Ha sido traducida a más de 300 idiomas.
Detuvo guerras: En la famosa Tregua de Navidad de 1914, soldados alemanes e ingleses dejaron de disparar para cantarla juntos desde sus trincheras.
Fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Hoy, más de 200 años después, cada vez que cantamos "todo duerme en derredor", estamos recordando que las mejores obras de Dios a veces nacen en medio de la precariedad y el silencio.
Les dejamos aquí con una versión del villancico en español de Laura Pausini:
Y aquí en inglés, con la voz incomparable de Aretha Franklin: