LONDRES – ¡Qué momento más especial se vivió este fin de semana en la Premier League! No fue solo un gol más, fue el grito de victoria de un guerrero que pasó por el desierto. El brasileño Gabriel Jesus protagonizó la imagen de la jornada al marcar su primer tanto después de una durísima recuperación por la rotura de su ligamento cruzado anterior.
Un regreso con sello divino
La espera fue larga: exactamente 364 días tuvieron que pasar para que el delantero del Arsenal volviera a inflar las redes. Pero los tiempos de Dios son perfectos. Gabriel entró desde el banco de suplentes y, en menos de un minuto de estar en la cancha, clavó el 4-0 definitivo ante el Aston Villa.
Lo que vino después nos puso la piel de gallina. En lugar de un festejo común, Gabriel se levantó la camiseta del equipo para mostrar un mensaje que todos recordamos: “I Belong to Jesus” (Pertenezco a Jesús).
Siguiendo los pasos de una leyenda
Esa camiseta blanca con letras negras no es casualidad. Gabriel Jesus quiso recrear la épica e inolvidable celebración de su compatriota Kaká, quien en los momentos más gloriosos de su carrera —como aquella final de la Champions en 2007— siempre mostró que su éxito venía de arriba.
Para Gabriel, este gol fue una dedicatoria directa a su fe, esa que asegura lo acompañó en cada día de terapia, en cada dolor y en cada momento de duda durante este año de ausencia. Es un testimonio vivo de que, con perseverancia y confianza en Dios, se puede volver a brillar.
Un ejemplo de superación
En un fútbol donde a veces se olvidan los valores, ver a una estrella mundial detenerse a dar gracias y reconocer su dependencia de Dios es algo que nos llena de esperanza. Gabriel Jesus no solo volvió a las canchas, volvió con un mensaje de gratitud que trasciende el deporte.
¿Qué te parece este gesto del delantero brasileño? ¿Recordabas aquella celebración de Kaká? ¡Dejanos tu comentario y compartí esta nota para inspirar a alguien que esté pasando por una prueba difícil!