Es casi una tradición moderna. Llega diciembre y, junto con las luces y los villancicos, llegan los mensajes de advertencia en redes sociales: "No celebres la Navidad. En realidad estás adorando al dios Saturno. La fecha es un plagio de los paganos".
Es una acusación fuerte. Nos dicen que la Iglesia primitiva, en un intento de marketing desesperado, simplemente tomó el festival de la Saturnalia o el Sol Invictus y le puso una etiqueta cristiana. Pero en un fascinante y exhaustivo artículo para Coalición por el Evangelio, el teólogo Kevin DeYoung (basándose en investigaciones de Andrew McGowan de Yale) nos invita a revisar la evidencia histórica. Y la conclusión es sorprendente: La Navidad no es una estafa pagana.
Aquí te explicamos por qué, punto por punto:
1. ¿Imitación o Reprimenda? DeYoung comienza con una distinción importante. Incluso si las fechas coincidieran, eso no significa automáticamente que los cristianos quisieran "copiar" a los paganos. Podría haber sido una estrategia de confrontación: poner la Verdad (Jesús) el mismo día que la mentira para opacarla. Sin embargo, la evidencia sugiere que ni siquiera fue por eso. La elección del 25 de diciembre tiene raíces propias.
2. El silencio de los primeros siglos Un dato curioso: los primeros padres de la iglesia (como Ireneo o Tertuliano) no mencionan la Navidad. De hecho, Orígenes se burlaba de celebrar cumpleaños porque le parecía una costumbre pagana. Esto nos dice algo clave: la Navidad no estaba en el calendario al principio. Pero cuando empieza a aparecer, nadie menciona: "Oigan, hagámoslo el 25 para que coincida con los romanos". Esa conexión no aparece en ningún escrito cristiano hasta el siglo XII (¡casi mil años después!). Si hubiera sido una estrategia de marketing para atraer paganos, alguien lo habría mencionado en su momento.
3. La prueba de los "Donatistas" (El argumento de oro) Este es quizás el punto histórico más fuerte. En el siglo IV existía un grupo de cristianos ultra estrictos en el norte de África llamados los donatistas. Ellos eran famosos por ser intransigentes: se negaban a ceder ni un milímetro ante la cultura romana o la persecución. Resulta que los donatistas celebraban la Navidad el 25 de diciembre. Piénsalo: Si la fecha hubiera tenido el más mínimo olor a paganismo o a "fiesta romana", este grupo la habría rechazado violentamente. El hecho de que la celebraran sugiere que la fecha ya estaba establecida antes de Constantino y que se consideraba puramente cristiana.
4. El cálculo matemático: La verdadera razón del 25 de diciembre Si no fue por el solsticio, ¿de dónde salió la fecha? DeYoung nos presenta la teoría del "Cálculo" o la "Edad Integral", una antigua creencia judía que sostenía que los grandes profetas morían el mismo día de su concepción.
Mira cómo funciona la matemática de la iglesia primitiva:
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La Muerte: Según Tertuliano, Jesús murió un 14 de Nisán, que en el calendario romano equivale al 25 de marzo.
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La Concepción: Siguiendo la tradición de la "edad integral", los primeros cristianos creían que Jesús también fue concebido (Anunciación) un 25 de marzo.
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El Nacimiento: Si sumas un embarazo perfecto de 9 meses al 25 de marzo... llegas exactamente al 25 de diciembre.
5. La prueba de Oriente Para rematar, la iglesia de Oriente (que usaba otro calendario) calculó la muerte/concepción de Jesús el 6 de abril. ¿Y qué pasa si sumas 9 meses al 6 de abril? Llegas al 6 de enero, que es la fecha en que los cristianos orientales celebran la Navidad (Epifanía). Esto confirma que la fecha no se eligió por festivales solares, sino intentando calcular cronológicamente cuándo nació el Salvador basándose en cuándo murió.
La idea de que la Navidad es un invento pagano es un mito que suena inteligente, pero que carece de base histórica en los primeros siglos. Así que, cuando te reúnas este 25 de diciembre, hazlo con la conciencia tranquila. No estás honrando a Saturno; estás celebrando que, tal como lo calcularon nuestros antepasados en la fe, el Verbo se hizo carne para habitar entre nosotros.