El sábado por la tarde, la tranquilidad de la Universidad de Brown se rompió para siempre. A eso de las 4:00 p.m., un hombre armado entró al edificio Barus & Holley y abrió fuego. El saldo fue devastador: dos estudiantes muertos y nueve heridos. Pero hasta hoy, el rostro de la violencia era un misterio.
Una pista entre las sombras
Ahora, el FBI y la policía de Providence han dado un paso clave. Han publicado videos e imágenes de una "persona de interés". No lo llaman sospechoso todavía, pero necesitan saber quién es.
En las imágenes se ve a un individuo caminando por una acera cercana, ocultando su rostro tras una mascarilla. Es una figura anónima que ahora está en el centro de una cacería humana. Las autoridades han sido claras: "Necesitamos la ayuda del público. Por favor, compartan estas fotos".
Vidas con propósito interrumpidas
Lo que más duele de esta noticia son los nombres que ya no responderán "presente" en clase. Por un lado estaba Ella Cook, una joven descrita como una cristiana devota y presidenta del capítulo de Republicanos de la universidad. Por otro, Mukhammad Aziz Umurzokov, un estudiante de Uzbekistán que soñaba con salvar vidas como neurocirujano.
¿Fue un ataque dirigido?
Aquí es donde la historia se vuelve aún más inquietante. Dado que Ella Cook era una activista política conservadora y cristiana visible, las redes sociales han estallado con preguntas difíciles: ¿Fue esto un crimen de odio? ¿Fue un ataque dirigido por sus creencias?
Aunque analistas y periodistas advierten que aún no hay confirmación oficial sobre el motivo, la especulación añade una capa de tensión a una comunidad que ya está de luto.
Mientras el campus cancela sus exámenes y trata de recuperar el aliento, la pregunta sigue en el aire: ¿Quién es el hombre de la máscara y por qué decidió atacar el futuro de estos jóvenes?