Lo que parecía ser un vuelo rutinario de ayuda humanitaria se convirtió en un escenario de vida o muerte para un piloto de la organización cristiana Samaritan's Purse. Mientras sobrevolaba Sudán del Sur para entregar medicinas, descubrió que no estaba solo: un hombre armado se había colado en la aeronave.
El reverendo Franklin Graham, presidente de la organización, relató los momentos de terror que vivió su equipo. El secuestrador, identificado como Yasir Mohammed Yusuf, amenazó directamente al piloto: "Voy a matarte. Voy a contar hasta tres y te voy a matar".
Una respuesta sobrenatural Ante la inminencia de la muerte y al darse cuenta de que no podía razonar humanamente con el agresor, el piloto tomó una decisión guiada por el Espíritu. Según cuenta Graham, el piloto pensó: "Esto no va a terminar bien, así que simplemente le diré que Dios lo ama".
Esas tres palabras —"Dios te ama"— tuvieron un efecto que ningún arma podría haber logrado. Inexplicablemente, el corazón del secuestrador fue quebrantado en ese instante y decidió rendirse pacíficamente.
Final seguro El avión, un Cessna Grand Caravan que se dirigía a una unidad médica móvil, pudo aterrizar a salvo en la ciudad de Wau, donde las autoridades tomaron custodia del secuestrador. "Trabajamos en partes peligrosas del mundo, eso es parte de esto", reflexionó Graham, agradeciendo a Dios porque nadie resultó herido.
Este testimonio nos recuerda que la luz del Evangelio puede brillar en las tinieblas más oscuras y que el amor de Dios es, literalmente, un escudo protector.