Kirk Cameron, una de las figuras más influyentes del cine y la televisión cristiana, ha encendido un intenso debate teológico tras revelar un cambio drástico en su comprensión sobre el destino final de los no creyentes. Conocido por películas como "Left Behind" (Dejados Atrás) y su ministerio "The Way of the Master" junto a Ray Comfort, Cameron afirmó recientemente que ya no sostiene la doctrina del "tormento consciente eterno".
En un episodio de su podcast, el actor de 55 años explicó que, tras un estudio profundo de las palabras bíblicas originales (como Seol, Hades y Gehena), ahora se inclina hacia el aniquilacionismo (o inmortalidad condicional). Esta postura sugiere que aquellos que rechazan a Dios no sufren tortura por la eternidad, sino que son destruidos por completo y dejan de existir.
"Dios es fuego consumidor" Cameron argumentó que la visión tradicional del infierno como una cámara de tortura eterna parece contradecir el carácter de Dios y la justicia divina. "Jesús murió para que tuviéramos vida eterna. Pero, ¿tienen los malvados vida eterna en el infierno? Y si es así, ¿por qué el Antiguo Testamento describe su destino con palabras como 'destruir', 'perecer' y 'muerte'?", cuestionó el actor.
Apoyándose en estudios como los del autor Edward Fudge, Cameron señaló que la idea del alma inmortal (que vive para siempre, ya sea en cielo o infierno) podría tener raíces en la filosofía griega de Platón, más que en la Biblia. "El alma que pecare, esa morirá", citó, refiriéndose a Ezequiel, interpretando esto como el cese total de la existencia, no un castigo sin fin.
Reacciones de sus compañeros Este cambio marca una clara separación teológica de su antiguo compañero de ministerio, Ray Comfort, con quien popularizó el famoso método de evangelismo que usaba el miedo al infierno como una herramienta para despertar la conciencia.
Comfort, aunque en desacuerdo con esta nueva postura, respondió con gracia: "Creemos que el aniquilacionismo es una visión errónea y que la enseñanza bíblica clara es el tormento eterno... Sin embargo, Kirk sigue siendo un querido amigo y un hombre piadoso que ama al Señor. En un mundo de falsos, él es auténtico".
La declaración de Cameron abre una puerta a una conversación que muchos creyentes evitan, desafiando a la iglesia a revisar si sus creencias están fundadas en la tradición o en la Escritura.